
Me regalan un texto muy lindo sobre el nuevo año judío.
Subrayé un fragmento que dice: “Y si el camino no es el
indicado que puedas proveerte todas las herramientas para dar vuelta el volante
y elegir un nuevo rumbo”
Me pareció hermoso, como deseo o como mandato.
Porque siempre me gusta pensar que tengo las herramientas
para girar y cambiar de dirección, cambiar las cosas, cambiarlo todo o no
cambiar nada.
Muchas veces tenemos las herramientas, pero no estamos dispuestos a hacer el esfuerzo de pegar el volantazo, y seguimos en la misma ruta aun a disgusto.
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