miércoles, 13 de octubre de 2021

...


Los días raros me acerco y noto que creció unos metros. Me quedo mirando porque quiero verlo retroceder, pero sólo escucho ruido a viento. El lago no retrocede nunca. Hay tardes en que llevo flores y las dejo en alguna orilla. Lo alimento como si fuera un animal moribundo, una bestia que no termina de morir.

Me descalzo. El lago se acerca, a veces me rodea y cierro los ojos hasta sentirme isla.

La que lava

  Quien lava los platos, dicen, es quien planea el asesinato. Limpiar un cuchillo filoso es una sensación poderosa. Las copas se lavan con d...