Infinita, distante, insondable. Ni una letra, ni un signo me salva. Toda una eternidad paralizada, la nada. Para lo que cualquiera es un comenzar, un de acá en adelante, para mi es el fin.
La hoja en blanco es el fin del mundo.
domingo, 16 de febrero de 2014
martes, 11 de febrero de 2014
Ingrávida
Siempre me gustó nadar estilo espalda.
Siento, desde chica, que es lo más parecido a volar. Transitar en
estado perfecto: ingrávida.
Tantos años después, lo primero que hago cuando voy a nadar es
darme vuelta y deslizarme. En ese momento, lo que más me gusta es
el ruido del agua en mis oídos y poder poder no oír nada.
Sé que abajo del agua es la piel en la que mejor me siento.
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