Hagamos planes.
Planes magníficos, absolutos, que ocupen todo nuestro futuro.
O planes pequeños que duren un día. Planes para escribir en una servilleta, o para tener ganas de componer canciones.
Hagamos planes hermosos, de verano, para compartir.
También tengamos pensados muchos planes de esos que se guardan en secreto.
Hagamos planes para siempre.
No seremos nosotros los que decidamos si vamos a cumplirlos.
lunes, 18 de septiembre de 2017
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